EL LEGADO DE “EL PRECIO DEL PODER”
El clásico del cine “El precio del poder”, dirigido por Brian De Palma y protagonizado por Al Pacino, se ha consolidado como una de las películas más emblemáticas de la historia del cine, especialmente en el género de las películas de gánsteres. A pesar de que sus críticas iniciales no fueron favorables, con el tiempo se ha convertido en una obra de culto considerada por muchos como la mejor interpretación de Al Pacino.
ORÍGENES DE UNA PEQUEÑA Y GRAN HISTORIA
La génesis de este proyecto surge de la fascinación de Pacino por el personaje principal de “Scarface” (1932) de Howard Hawks. Al ver esta película, se sintió atraído por la figura de un italoamericano violento y marcado por una cicatriz en el rostro. Tras convencer al productor Martin Bregman de llevar la historia a un contexto más moderno, específicamente al mundo del narcotráfico en Miami, se decidió explorar el descenso a los infiernos del personaje.
Al principio, se pensó en Sidney Lumet como director, pero sus propuestas políticas no resonaban con la visión que tenían Pacino y Bregman. Finalmente, el proyecto se pasó a De Palma, quien trajo consigo a Oliver Stone como guionista. También insistió en incluir a la actriz Michelle Pfeiffer, quien se convertiría en un pilar clave en la película.
LA TRAMA QUE RETRATA UNA REALIDAD
“El precio del poder” narra la historia de Tony Montana, un ex prisionero cubano que llegó a Miami durante el éxodo del Mariel en 1980. Este periodo histórico trajo consigo a más de 125,000 cubanos, muchos con antecedentes penales que, según el prólogo de la película, Castro quería deshacerse de ellos. La narrativa se centra en el ascenso violento de Montana hasta convertirse en uno de los hombres más temidos y ricos de su tiempo.
Este personaje icónico abre la película afirmando que aprendió inglés gracias a las películas de gánsteres, lo que rinde homenaje a la cultura cinematográfica que alimentó su ambición ydestrucción moral.
LA PREPARACIÓN INTENSIVA DE AL PACINO
Al Pacino se sumergió completamente en su papel, y su preparación fue rigurosa. Pasó meses trabajando en su acento y en la construcción de un personaje que encarnaba la avaricia y la venganza. La intensidad de su actuación se reflejó en la forma en que abordó algunas de las escenas más complejas de la película. Por ejemplo, se afirmó que durante el rodaje del tiroteo final, Pacino se convirtió en Tony Montana, durmiendo solo dos horas al día para capturar la paranoia de su personaje.
La escena final, ampliamente reconocida, fue tan peligrosa y complicada que se convirtió en un momento icónico en la historia del cine. De Palma hizo que la violencia tuviera una estética casi operística, utilizando miles de cartuchos de fogueo que pusieron al equipo técnico en situaciones riesgosas.
UN RODABAJE PELIGROSO E IMPACTANTE
Durante la filmación, Pacino sufrió un accidente al disparar un lanzagranadas que le provocó quemaduras de segundo grado. Sin embargo, este tipo de incidentes no lograron detener su entrega total al personaje. En una de las explosiones del set, su compromiso fue tal que continuó actuando a pesar del peligro inminente, lo que resultó en una escena memorable que dejó al equipo atónito.
El nivel de realismo que aportó a su actuación llevó al director De Palma a calificarlo como un “milagro” que Pacino no sufrió consecuencias más severas. La energía de Pacino, junto con su enfoque en sumergirse en el personaje, ha sido admirada por críticos y espectadores por igual.
EL CAMINO DE LA RECEPCIÓN
A pesar de que “El precio del poder” inicialmente recibió una calificación X debido a su violencia, después de varias ediciones logró una calificación R. Aunque no fue un éxito descomunal en taquilla en su lanzamiento (costando 25 millones de dólares y recaudando 65 millones), con el tiempo, logró alcanzar un estatus de culto, gracias en gran parte a las transmisiones y alquileres posteriores.
Al Pacino ha reflexionado sobre este personaje afirmando que, a pesar de que muchos se identifican con Tony Montana, él no debe ser visto como un héroe, sino como una advertencia sobre la ambición excesiva.
CONCLUSIONES Y REFLEXIONES
“El precio del poder” no solo es recordada por su narrativa y su violencia, sino también por la forma en que ha influido en la cultura popular. La manera en que retrata las luchas y la ambición en el contexto del tráfico de drogas se siente tan relevante hoy como lo fue en 1983.
A medida que los estudiantes de 9° grado continúan explorando el cine y su implicación en la sociedad, “El precio del poder” ofrece lecciones sobre el poder, la moral y la identidad, elementos que se pueden encontrar en muchas historias contemporáneas.
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